Manual para la recién casada

II. El amor

El segundo aspecto que debemos recordar es el consejo dado en Tito 2:3-5: “Recomienda a las ancianas que […],enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus esposos e hijos. También deben enseñarles a pensar bien lo que van a hacer, y a ser dueñas de sí mismas, a atender bien a su familia y sujetarse a su esposo. Así nadie podrá hablar mal del mensaje de Dios”.

Y de nuevo: “El esposo debe amar a su esposa, como si se tratara de sí mismo, y la esposa debe respetar a su esposo”.

o “El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho. No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad. El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo. Sólo el amor vive para siempre”. 1 Corintios 13:4-8 Reconocer que tú como mujer y tu marido también, somos todos seres humanos con errores y que vamos a cometer errores y que nos vamos a decepcionar a veces… y eso está bien. No pidas perfección a tu marido si tú no eres perfecta, no porque no lo has llegado a ser sino porque nadie es perfecto.

o Hablar el idioma del amor de tu esposo. He aprendido hace poco que cada persona tiene una forma especial de comunicar amor. Normalmente en el noviazgo la química es tan grande que la pareja se entrega amor mutuo de manera tal que satisface completamente al otro. Sin embargo, cuando los años pasan, es necesario tener presente que cada persona tiene una forma diferente de manifestar amor y que por tanto también esperará recibir amor de esa misma forma. A esto, el Dr. Gary Chapman llama “los idiomas del amor”:

  1. Palabras que apoyan: Hay personas a las que les importa más una palabra de reconocimiento que un regalo o que lo anden acariciando; las palabras son poderosas y crean realidad.
  2. Tiempo: Otras personas necesitan que les dediques tiempo para saber que les quieres; no se sienten tan amadas con una palabra de aliento por ejemplo como por una conversación o salida juntos.
  3. Recibir regalos: Hay personas que un presente, por más pequeño o barato, es de suma importancia y significativo, como una tarjeta en un momento de felicidad, flores en un aniversario, etc., en vez de que se les halague.
  4. Actos de servicio: Otras personas reconocen que si alguien hace algo por ellas, es el reflejo más grande de amor que pueden recibir.
  5. Toque físico: Hay personas que valoran más que nada el toque del ser amado, sus caricias, abrazos, besos, etc. Es normal que a los hombres en especial les resulte primordial la relación sexual, por tanto es un área que es necesario aprender y en la que hay que comunicarse transparentemente. Esta área llegará a ser un lazo de unión inigualable y si lo dejan olvidado habrán tirado a la basura una importante herramienta de unión frente a las dificultades normales de la vida. (Valga la pena recordar que la unión entre marido y esposa está por sobre los hijos: la unión debe fortalecerse cada día en tiempo solitario, sin los hijos).

¿Cómo poner en práctica los idiomas del amor? Por ejemplo, en una pareja, puede ser que el marido es muy trabajador y creció mostrando amor por su padres al trabajar en su hogar y ser responsable. Normalmente, para él va a ser natural creer que quien lo ame, debiera manifestarlo así, trabajando y dedicándose a sus obligaciones. Por su lado, la esposa creció en una familia que se mostraba amor con abrazos y besos y por tanto para ella ese es el signo más poderoso que puede mostrar quien la ame.

Ahora, si la pareja no reconoce estas formas distintas de ver el amor, la esposa va a estar siempre infeliz porque su marido trabaja y trabaja y no la acaricia tanto. Por su lado, el marido va a estar siempre insatisfecho de que su esposa no sea una trabajadora empedernida y va a tomar eso como rechazo. ¿Cuál es la solución? Que ambos reconozcan que sus idiomas son distintos y sean lo suficientemente flexibles para hacer feliz al otro: la esposa puede tratar de hacer sus obligaciones y compartir sus logros con su marido, lo cual lo hará sentirse muy amado, y el esposo puede esforzarse por abrazarla cada vez que se va al trabajo, lo cual la hará sentirse amada.

En cuanto a los idiomas del amor, tú y tu marido deben tener uno o varios de estos idiomas… ¡investíguense! y si es necesario, aprende a expresar el idioma de tu marido, y que tu marido aprenda el tuyo, así nunca se acabará el “amor” que se demostraron en el noviazgo.

o Tener un corazón tierno frente a Dios te hará dar de lo que tienes, especialmente a tu familia, pero también a todo el que lo necesite; tus ojos y tus oídos deben estar atentos a las necesidades a tu alrededor, y si sigues a Dios ¡seguro no te faltará para dar!

Amar al ponerse en acción es llegar a ser el primer adjetivo que Dios da de la esposa que es: “ser una ayuda idónea para el hombre“; idónea significa ser “adecuado y apropiado para algo”, es decir, la mujer es en otras palabras “la mejor ayuda para el hombre”. Proverbios 14:1 nos recuerda: “La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba”.

o Cuidar del regalo más hermoso que es ¡mi marido!: Darle a mi marido la importancia que merece lo hará querer llegar al hogar y estar con su esposa. Recuerda que lo que yo no le dé, ¡muchas otras mujeres pueden estar al acecho para dárselo!

o Pedir inteligencia y sabiduría a Dios para ayudar a tu marido a tomar las mejores decisiones. El mundo está lleno de matrimonio al punto de disolverse por las tensiones normales de la vida (especialmente en cuanto a dinero o sexualidad) y si la esposa no sabe enfrentar las dificultades sabiamente estará ayudando a derribar su matrimonio. Cuando tu marido te pida la opinión, dásela con confianza pero no te enojes si no hace lo que tú sugieres; cuando tu marido esté indeciso, recomienda pedir consejo a personas con experiencia (los padres, por ejemplo) y no influyas en su decisión, no vaya a ser que después el resultado sea negativo y la culpa te llegue a ti; siempre mantén a Dios en honra en tu matrimonio y oren juntos con tu marido (hay estadísticas que dicen que la oración une muchísimo a una pareja).

o Ser previsora: especialmente ahora en que se desarrolla una crisis económica mundial, es el momento de NO utilizar tarjetas de crédito, endeudarse sin tener el dinero para pagar es de necios. Muchas esposas piden al marido esto y aquello sin elaborar un plan en conjunto sobre los gastos que se pueden hacer al mes, y gastan dinero sin pensar: esto es de necios también. Ahorrar dinero es la estrategia más sabia, y cuando surja un gasto extra no se pierde dinero en pagar intereses de las tarjetas de crédito. Este tipo de información debe saberla muy bien la esposa; debe ser sabia para dar sus opiniones a su marido y ayudarle a que la familia esté tranquila financieramente, no sufriendo un estrés extra por falta de cuidado.

o Cuidar y atesorar el “nido de amor”: Imagínate si cada día tienes algo destrozado en el hogar, ¿cuánto te durará todo? Además, no se demuestra amor y cuidado cuando se descuida lo que se tiene. Otra filosofía saludable en la vida (casada o soltera) es pensar: los deberes primero y disfrutar después, o por lo menos, saber que los deberes son importantes, no una carga o algo que debiéramos evitar a toda costa… más vale acostumbrar a tu mente a pensar así y estar contenta. Una esposa sucia o floja o desordenada demuestra cómo está su alma y se avergüenza a sí misma. Todo tiene su tiempo.

o Una esposa es, como alguien dijo: una parte de él. Esto quiere decir que tú le reflejas, de alguna manera, eres como un espejo: ¿qué decir de una mujer chascona, descuidada en su presentación y vestimenta? ¿Tú crees que añade valor a su esposo, o más bien le resta valor?

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