El Evangelio en Angola

Esto es extraordinario: El Señor ha llevado a pastores de la Iglesia Evangélica Pentecostal en Chile a Angola. Sí, desde Sudamérica al continente africano. Y allí una persona le dijo al pastor David Fuentes que el Dios Altísimo lo había llevado desde un país donde su fuego ya no arde (Estados Unidos) y que antes de eso lo había traído de un lugar donde su fuego aún existe (Chile).  Este fuego es el poder del Espíritu Santo y estamos en riesgo de perderlo también en Chile.  ¡Qué terrible!

A continuación, un breve video de una predicación al aire libre en idioma portugués por el pastor David Fuentes que actualmente pastorea en Winston Salem, Carolina del Norte, Estados Unidos:

 

Los siguientes dos videos son el audio del mismo Pastor relatando su experiencia pastoral y misionera en Angola y Estados Unidos, durante los Estudios Bíblicos en Punta Arenas, Chile, el año 2011.   Yo conocí al pastor Fuentes cuando era niñita y lo recuerdo hablando muy suavemente.  Ustedes se darán cuenta de la urgencia de este mensaje cuando él ya no habla tan suavecito sino con un tono elevado, por lo importante del mensaje de Dios.

A continuación, la transcripción de estos dos videos. Si los quieres ver en gran tamaño, haz click en la esquina derecha inferior del video.  “El que tiene oídos, oiga”

“Angola tiene 15 millones de habitantes, es un país que fue colonizado por los portugueses, por eso hablan portugués. Allí hay unos lugares de donde salieron los esclavos. Fuimos a unos museos, estuvimos en el lugar, hay una iglesia pequeñita con unos pasillos donde ellos entraban, estaba el sacerdote, ponía agua en sus cabezas y pasaban a los barcos. Se llevaron a todos los hombres y mujeres jóvenes, con fuerza, niños; llegaron a Brasil, a Estados Unidos y a muchos lugares. Es un lugar donde todavía la esclavitud no ha sido abolida, me refiero a que la esclavitud está dentro de ellos mismos, hay negros esclavos de los negros, hay una diferencia muy grande entre el rico y el que no tiene nada.

 

Nosotros llegamos a ese lugar y el Señor en su bondad y misericordia nos ha permitido exponer el evangelio y cuando lo hemos hecho ha habido una respuesta muy diferente de todos los lugares en donde he podido estar. La presión social es tremenda. Cuando yo fui la primera vez, pasaban los policías con machetes (en la bandera hay un machete) y les cortaban la cabeza a los perros y allí quedaban los cuerpos, nunca los sacaron. Los pastores que fueron conmigo, el pastor Joel Díaz, el pastor Cameron, el pastor Zuleta vieron los cerros de basura que hay en todo lugar. ¿Qué trae todo eso? Enfermedades, lamento mucho que no haya sido la temporada de gusanos para que ellos hayan probado esto ya que es un platillo que allá se come en forma muy natural, es el gusano grande. Actualmente, en los Estados Unidos, lo tienen en los cereales así que uno se los come allá enteros, pero en EEUU viene molidito en los cereales. Tiene las proteínas más importantes que necesita nuestro organismo, hay otro platillo que se llama fungi que es como engudo y se pega dentro así que hay que comerlo con salsa, para ellos delicioso. Se ven padres que llevan a sus hijos al centro de la ciudad y sin que se dé cuenta el pequeño, los abandonan y yo pensé ‘qué padres más malos’ pero en realidad lo hacen así para que alguna institución social se haga cargo de ellos porque no soportan ver a sus hijos morir de hambre. Hay hambre, hay necesidad, allí Dios nos ha llevado para hablar de su palabra, del amor de Dios, del poder de Dios que sana la mente, que transforma la vida, los países, se ve que ha hecho maravillas en nuestro país.

 

Es muy difícil llegar allá, y cuando fui la primera vez quería irme lo más pronto posible por la presión sicológica, un niño llegó a mi lado y se sentó conmigo y me dijo ‘Pastor yo quiero ser igual que Ud. cuando grande’. Y ahí volvían las fuerzas y seguía trabajando. Cuando fui invitado a comer en un restaurant, tomo el sándwich para comerlo y había 10 niños en la ventana y hacían con sus bocas como que estaban comiendo. ‘Hermano Gabriel, vamos afuera, a repartir’, ¿quién puede comer cuando alguien tiene hambre?

 

Aquí se ha hablado de otros países, un poquito de África. La realidad allí es muy difícil. De aquí sale la palabra de Dios noche tras noche. Allí no tienen quién les hable, una vez encontramos una fila muy larga para tomar un bus, sólo dijimos dos o tres palabras en el nombre de Jesús y la fila se desarmó, la gente se sentó en el suelo, todos a escuchar el evangelio, y en el convoy cuando íbamos de viajes, se nos acabaron los tratados y empezaron a pedir con sus ojos grande, ‘¡pastor, dame a mí, pastor!’ No tengo más tratados, y regresamos a EEUU donde el Señor nos ha bendecido con una casita, con aire acondicionado, regias carreteras, agua caliente, ducha y allá en Angola cuando fui la primera vez no hubo ningún baño donde sentarme, tuve que estar parado, perdonen la explicación, es difícil. Y cuando llego a mi casa y me acuesto en mi tremenda cama en EEUU, no puedo dormir, hay gente que gime, ¡ayuda pastor! No dinero, nada, ellos que no tienen nada, sino ¿van a volver mañana? ¿dónde va a ser la reunión? Quiero una Biblia. Allí no hay ancianos, el índice de vida es hasta los 40 años, yo soy algo extraño allá, yo soy moreno, para ellos allá yo soy blanco.

Estuve hace poco en Leyland, Florida, con Mario Hoover, nieto del pastor Hoover, quien me dijo: ‘mi abuelo estaba esperando irse a África cuando le dijeron hay una plaza en Chile’, pero un día glorioso el Espíritu Santo fue derramado en Valparaíso con un pastor misionero enviado desde el extranjero por tanto somos una iglesia misionera, no podemos sabotear la misión de Dios.

 

En EEUU, después de la segunda guerra mundial surgieron los hippies, el movimiento rock, los hijos salieron del hogar, comenzaron a llegar tarde, a hacer su vida, comenzó a llegar la degradación moral, comenzamos a sacar a los pastores que ‘no sabían’ y pusieron a pastores de seminario, había en la iglesia clasismo. En lugares humildes, sencillos, la gente se convertía, por la sangre de Cristo, en forma muy sencilla, en carpas, de allí la chispa saltó a Brasil, Chile, y comenzamos a vivir algo que allá estaban viviendo hace tiempo. Allí en una noche también vivimos algo así, en un lugar que ellos decían que era un lugar de oración, estaba muy oscuro y la gente tapada por los mosquitos, gente que tiene hambre de Dios sin redil o pastor, hay hijos que están rogando. A las 3:30 de la mañana, una mujer se pone frente a mí y dice: ‘Siervo del Dios Altísimo, te he traído de un lugar donde mi fuego está apagado, sólo quedan cenizas, y antes de ese lugar, te traje de un lugar donde todavía arde mi fuego, te traje a esta tierra para que veas el hambre que hay’. Dios en África describiendo nuestro país, ¡Aleluya! Porque hay una bendición gloriosa en este país, y eso nos mueve a hacer esto. Yo quiero ser la razón por la que Cristo venga, yo quiero esperarlo, ¿y Usted? Él viene, y Él busca razones por las cuales Él volver.

 

El problema es que en nuestras familias está sucediendo lo mismo que sucedió en EEU. Lo único que está destruyendo lo que nosotros tenemos es la pérdida de la autoridad. Y cuando el padre golpea la mesa y dice ‘Aquí mando yo’, diciéndoselo a la esposa o a los hijos, es porque ya no manda nadie, porque para tener autoridad no hay que gritar ni golpear la mesa. Y ahora los hijos salen, y ahora hacen esto y esto otro, ¿quiere saber Ud. lo que va a ocurrir aquí? Mire a EEUU, mire las leyes, y qué terrible sería que vinieran pastores homosexuales a tomar los púlpitos como está ocurriendo en ese lugar y ¿qué está haciendo Dios para que nosotros seamos advertidos? Está haciendo eventos como éstos para que el Espíritu Santo de Dios nos diga que nos preocupemos de recuperar la autoridad de nuestros hogares, en nuestras iglesias, sobre nuestras propias vidas. ¿Qué está ocurriendo cuando el Espíritu Santo viene?  Anoche tuvimos una hermosa reunión, pero es hojarasca, se acaba el fuego muy rápido, no son leños de roble sino hojarasca, se acaba, se esfuma, en un rato estamos iguales como antes, ¿por qué será? Se acerca el día, el Señor viene, y hoy más que nunca tenemos que gritar como Pedro ‘¡Sálvame que perezco!’ Luchar con el ángel: ‘¡No te suelto hasta que me bendigas!’, gritar como aquél: ‘¡Jesús!, ¡Cállate! le decían, ¡Hijo de David!, ¡Cállate!, ¡Ten misericordia de mí! ¡Ten misericordia de mi hogar, de mis hijos, de mi iglesia!’

 

Cuando la señorita lágrima no está en nuestros púlpitos, no hay avivamiento, cuando Ud. no dice Amén, gloria a Dios, Aleluya, está contento el enemigo, pero cuando Ud. dice ‘¡Gloria a Dios, amén, sí, Señor! Él comienza a operar, Él comienza a sanar porque aquí hay muchos necesitados, y Él no ofrece migajas sino pan del cielo. ¡Aleluya!

 

¿Queremos ser nosotros como aquellos que se están secando? ¿Se cerrará un día una cortina aquí en unos minutos más para empezar el baile en un momento más? ¿Se arrendará un día este templo hermoso a un grupo rockero para entretener a esta ciudad porque la iglesia ha perdido la autoridad? Una iglesia que no satisface la necesidad del perdido no merece llamarse iglesia. Chile necesita ser encendido una vez más, en se fuego glorioso.

 

Tú tienes que viajar en ese avión pero no decir adónde vas… no, tenemos que ir a todos los lugares porque en Punta Arenas Dios nos abrió los ojos de lo que está ocurriendo, la apostasía se está paseando por nuestros pasillos y nosotros la dejamos.

 

No, dice el Espíritu: ‘Resistid al diablo y huirá de vosotros’. Cuando nosotros nos vayamos, si no somos espirituales en esta iglesia va a quedar un caos y van a hacer filas para esperar al pastor y decirle: ‘Tengo que acusar al hermano tanto, la hermana tanto’. Yo he estado afligido en estos días. Para la gloria del Señor hay 17 personas que han sido evangelizadas durante este Estudio Bíblico, el taxista, la persona del negocio, ¿cuánto trabajo hemos hecho? Pastor, hermano, hay necesidad. Y tú tienes una gran bendición que tan sólo estrechando, ese abrazo puede traer la respuesta. Dios nos ha prometido bendición. Quisiera terminar invitándoles a ustedes a meditar en esto, yo sé que aquí hay necesidad.

4 Comments

  1. Ha sido de mucho aliento escuchar estos testimonios y la gran obra que estan llevando a cabo los hermanos con nuestro Pastor David Fuentes,para mi en especial ya que Dios nos tiene a cada uno en un lugar para no callar nuestra boca,donde me encuentro yo en el colegio con mis companeros de clases son de diferentes paises,q han llegado con mucha afliccion como inmigrantes, y yo debo hablar del Amor grande de nuestro Dios ,de su salvacion para todos, escuchar y ver tanta necesidad en el mundo actual, no puede quedar uno indiferente a todo,DIOS LES BENDIGA GRANDEMENTE,NUESTRAS ORACIONES LES ACOMPANAN….

  2. Johanna Ray
    Feb 9, 2012

    Verónica es un gusto saber que este mensaje ha sido de bendición para ti… justo esa es la intención de compartirlo aquí. ¡Un abrazo!

  3. andres
    Jul 26, 2013

    necesito el numero telefónico y dirección del pastor Gabriel en Angola, quien me lo pueda proporcionar por favor, se lo agradecería mucho, en verdad arde un deseo de poder disponerse solamente en las manos del Eterno, ya que Él lo hace todo, muy atte, un hermano joven de Pozo Almonte, Chile.

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