Sobre mí

Qué gusto compartir las miles de cosillas que aprendo diariamente como hija de Dios, mujer, hija, esposa, madre, amiga, traductora y chilena expatriada en Estados Unidos. ¡Bienvenidos!

¿Por qué este blog se llama Sendas Antiguas Buen Camino? Esta frase la tomé del libro de Jeremías 6:16 en la biblia:

“Paraos en los caminos, y mirad,
y preguntad por LAS SENDAS ANTIGUAS,
cuál sea EL BUEN CAMINO, y andad por él,
y hallaréis descanso para vuestra alma”.

Cuando llegué a vivir a Estados Unidos y estaba recién casada, me enfrenté a un cristianismo bien distinto al que yo conocía en Chile. Un cristianismo mezclado en la cultura de manera tal que se me hizo muy difícil ignorar. Dios no cambia, y se me hizo muy claro que “modernizar” el mensaje de Jesucristo da resultados nefastos. He tenido la oportunidad de reflexionar, y seguiré haciéndolo, sobre cómo nuestra fe en Cristo no debe cambiar según la cultura que nos rodea, sino que, por el contrario, siempre debe estar “mirando la senda antigua” tal como la describe la Palabra viva de Dios, nuestro Señor Jesucristo mismo!

¿Cuál es la perspectiva de este blog? Para responder esta pregunta, quiero compartir con ustedes un artículo sobre cómo el idioma hebreo nos ayuda a entender por qué y cómo Dios desea que busquemos las sendas antigüas, o “observar las enseñanzas pasadas”:

“El judaísmo y el idioma hebreo han incorporado en sí mismos el remedio de Dios para la fobia al futuro. A medida que leemos las noticias y vemos que las tensiones aumentan, consideremos lo que el Dios de Israel tiene que decir acerca de enfrentar el futuro.
En hebreo, la palabra ayer, אתמול (etmol) está conectada al concepto de oponerse o enfrentarse a algo. Nos enfrentamos y miramos directamente al pasado, no al futuro. De igual forma, la palabra mañana, מחר (machar) está conectada al concepto de estar detrás o después.
Así, el futuro está a nuestra espalda, no podemos verlo; tenemos nuestra espalda hacia el futuro, por así decirlo. Por el contrario, podemos ver claramente lo que sucedió en el pasado, y eso es lo que Dios quiere que hagamos. Al igual que las personas que caminan hacia atrás, no podemos ver lo que nos espera. Es inquietante. Lo único que sabemos es lo que ya sucedió.
En el contexto de este llamado a mirar el pasado, la palabra “recordar” se menciona 234 veces en la Biblia. Dios recuerda su pacto, sus promesas, o sus fieles que esperan pacientemente, pero principalmente es su pueblo quien debe recordar. Los Salmos están llenos de recuerdos de las maravillas que Dios ha hecho en el pasado, y de aliento a confiar a partir de tales eventos. Podemos traer a la mente la fidelidad y los milagros de Dios, y tener confianza en que estamos en buenas manos”.

¡El Señor de nuestra vida nos llama a “recordar”: observar el pasado y aprender de él, recordar lo que Dios ha hecho, y glorificarlo por su fidelidad!

¡Gracias por acompañarme en este viaje!

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