Lo que Dios quiere escuchar de mí

Hace tiempo escuché a un niño cantar una súplica, tan profunda, que me recordó otra oración que estaba repitiendo yo (no tan hermosa) hace poco: "Señor, hazme ser una mejor hija tuya". Fue como si nunca me hubiera dado cuenta de lo que realmente estaba pidiendo pero al mismo tiempo, lo repetía sin pensar en todas mis oraciones. Lo peor era, sin embargo, que ¡estaba orando en total oposición a lo que Dios espera escuchar de mí!