La Biblia: Un Manual de Vida o Muerte

La Biblia es la palabra infalible de Dios. Como un libro escrito por hombres, ha sufrido cambios y alteraciones, y aunque muchos quisieran invalidar su poder o su influencia, no pierde su valor porque nada ni nadie puede cambiar el significado espiritual que ella tiene para nosotros, los creyentes en Cristo.

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4:12)

Es imprescindible en este tiempo recordar que el conjunto de las obras en la Biblia reflejan el plan inmensurable de Dios hacia la humanidad y la dirige hacia la figura extraordinaria de Dios hecho hombre, Jesucristo. Allí radica su importancia. Cuando los seguidores de Cristo deciden que la Biblia no tiene preponderancia, cuando pasa a ser ‘un libro más’ entre muchos otros, o su enseñanza es reemplazada por las tradiciones, estamos en serios problemas. ¿Por qué? Porque la Biblia es la base para enseñanzas claves del Creador del universo:

1) Considerar que Dios Padre, Jesucristo su hijo y el Espíritu Santo son uno, un mismo Dios como lo explican las Escrituras en diversos pasajes

2) Considerar que Cristo es suficiente para llevarnos a Dios el Padre, como dice 1 Timoteo 2:5: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”

3) Obedecer a Cristo como condición de ser sus discípulos, como él dijo: “vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando” en Juan 15:14.

4) Nada en esta tierra y nada de lo que hagamos nos puede librar de condenación sino sólo la fe en Jesucristo como se explica en Gálatas 2:16a “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo”.

Muchos escritos de los apóstoles en la Biblia corresponden a cartas enviadas a las iglesias (grupos de cristianos) advirtiéndoles de muchos errores que surgían y especialmente del error de creer que hay que tener algo más que fe para ser cristiano como seguir tradiciones de hombres, etc.

Alrededor del siglo III después de la muerte de Cristo la iglesia cristiana empezó a dejar muchas de las enseñanzas de Cristo e incluso llegó a crear, inventar cosas que nunca fueron predicadas por Cristo, como:

  • Matar a quienes no pensaban como ella (los llamados “herejes”) o ir a territorios extranjeros y aniquilar pueblos enteros, cuando Cristo nos llamó a la humildad, a perdonar a nuestros enemigos y poner la otra mejilla, y predicar su evangelio con nuestro testimonio, no a la fuerza, entre otros errores muy evidentes.
  • Establecer como “cabeza de la iglesia”, un “representante” de Cristo a un ser humano: el Papa, y establecer la Catequesis que es el “ejercicio de instruir en cosas pertenecientes a la religión”, en vez de esperar y confiar y vivir en la promesa de Cristo que dijo que iba a enviar al “Consolador” cuando él se fuera, no una persona, sino un espíritu: el Espíritu Santo viviendo en cada creyente.
  • Convertir a la iglesia o reunión de los creyentes en una institución, cuando Cristo dejó como ejemplo que lo más importante para los creyentes NO es ser parte de una institución “con nombre y apellido” sino creer en Él y ser bautizado como reflejo de esa fe.
  • Inventar el culto a María por la gran admiración hacia su sabiduría y cercanía con Cristo. Sin embargo, ni Cristo ni los apóstoles dejaron instrucción de dirigirse a ella (o a los “amigos” de Cristo) para llegar a Cristo, sino la explícita orden de dirigirse a Dios a través de Cristo.

¿No debiera ser la Biblia lo más importante y única fuente de inspiración para cualquier persona o institución que se llame a sí misma “cristiana”?

Debiera serlo, pero aún hoy siguen creándose cultos a partir de la enseñanza original de Cristo, cultos que dicen “somos cristianos” y sin embargo NO siguen la Biblia únicamente, sino también otros libros o tradiciones. ¡Cuidado!

Cualquier fe que se ha dividido de las enseñanzas originales del cristianismo y que ha agregado o quitado enseñanzas vitales de esta fe, ha dejado de ser cristianismo y ha creado su propio nombre e historia.

El enfrentamiento que tuvo Martín Lutero (teólogo y fraile católico agustino alemán) con la institución católica a mediados de la década de 1500 creyendo que podía persuadirle de retornar a las Escrituras, provocó un inmenso quiebre social que abrió la puerta para que hoy TODA LA HUMANIDAD (cosa que era prohibida por la iglesia católica) tenga acceso al libro sagrado y aprendida de Dios directamente.

Hoy, los cristianos NO tenemos excusa para reemplazar el conocimiento de Dios en forma directa, a través del estudio de la Biblia acompañado de la oración para que el Espíritu Santo le guíe.  Un día todos daremos cuenta de lo que hemos hecho con el mensaje que Dios nos ha dado. Es verdad que existen religiones que se llaman a sí mismas cristianas, así como personas que se llaman a sí mismas cristianas, y sin embargo, con sus hechos dejan muy en claro que NO SON CRISTIANOS.

Examina y decide hoy a quién seguir, ¿a una institución o a Cristo?   No olvides que Dios no puede ser burlado, Él sabe si tu fe es verdadera o falsa y esto se sabrá el día en que Él juzgue al mundo entero. En Mateo 7:21-23 dice Cristo:

»No todos los que dicen que yo soy su Señor y dueño entrarán en el reino de Dios. Eso no es suficiente; antes que nada deben obedecer los mandamientos de mi Padre, que está en el cielo. Cuando llegue el día en que Dios juzgará a todo el mundo, muchos me dirán: “Señor y dueño nuestro, nosotros anunciamos de parte tuya el mensaje a otros. Y también usamos tu nombre para echar fuera demonios y para hacer milagros”. Pero yo les diré: ¡Apártense de mí, gente malvada! ¡Yo no tengo nada que ver con ustedes!”

No dejes para mañana la decisión de seguir a Cristo de acuerdo con las Escrituras.

¡Que Dios les bendiga!

~jO