¿Por qué celebramos navidad?

navidad
Autor: Darío Díaz Tricallotis

I
¿Por qué celebramos navidad?
Por lo grandioso y sublime que es el recordar aquel día
Que en un portal de Belén, la ciudad del Gran Rey,
En un humilde pesebre, el Rey de Gloria nacía.

II
¿Y que importancia tiene, si la fecha es inexacta?
¿Y por qué preocuparnos que no sea coincidente?
Lo que sí es relevante y lo debemos declarar
Que esa bella noche buena, se hizo carne el Dios viviente.

III
¡Qué portentoso anuncio, un ángel dio a los pastores!
Os doy nuevas de gran gozo, dijo en su gran resplandor,
Que os ha nacido hoy en la ciudad de David,
¡El hijo del Altísimo; el glorioso Salvador!

IV
Descripción plena tendréis, de este magno evento,
Al niño encontraréis, en pulcros pañales envuelto,
Acostado en un pesebre, junto a su madre María,
Estas señales os doy de este feliz momento.

V
Y junto a aquel anuncio, multitudes angelicales,
Por la excelsa gracia divina, por su sublime bondad,
Armoniosamente daban ¡Gloria a Dios en las Alturas!
Y paz en la tierra a los hombres y también buena voluntad.

VI
La luz del cielo brillaba, en la era más oscura,
El deseado de las naciones, traía este gran resplandor,
A los asentados en tinieblas, la luz resplandecía,
El hijo tan amado traía salvación.

VII
Pues, ¡cómo no recordar aquella noche bendita!
¡Ya la quisiera el infierno para siempre acallar!
Mas sus cerrojos de bronce fueron por Él destruidos
Y las puertas del averno no prevalecerán.

VIII
¿No niega el anticristo que Jesús vino en carne
Y en el calvario de la cruz fue allí derrotado?
Por eso acallar quiere, todo lo que le recuerde,
Que en el lago de fuego será por fin condenado.

IX
Y por eso los cristianos, celebramos navidad
Y por todas las edades, brillará aún su luz,
Hasta aquel día postrero en que todos los salvados,
En las mansiones eternas estaremos con Jesús.

El mejor regalo de Navidad

Aquí en Estados Unidos existe una tendencia a idealizar la navidad como si lo que regalas tiene magia que traerá total felicidad y satisfacción a la persona que recibe el regalo. Normalmente no pasa así en la realidad. Nuestros regalos siempre dan felicidad por unos minutos o máximo una temporada, pero luego pasan a ser parte de la rutina y ya volvemos a desear alguna otra cosa.

Nosotros los cristianos, sin embargo, tenemos un llamado distinto. No sólo en navidad sino las 24 horas de los 365 días del año: regalar amor a quienes nos rodean.   Aquel amor que no busca retribución, el amor que ama a pesar de todo y todos a quienes nos rodean.

Cristo nos dijo en Juan 15:12-14:
“Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

El amor que entregamos a través de una sonrisa o al satisfacer la necesidad de un hermano es el mejor regalo de navidad que podemos dar.  Pero principalmente, el amor que da la vida por otros.

Nuestra sociedad se corrompe cada vez olvidando el amor que Dios ha puesto en nuestros corazones para dar y recibir. ¿Cuántas veces durante el día cometemos asesinato al odiar o despreciar a una persona? Sin embargo, el amor transforma, especialmente si tú te niegas a ti mismo para darlo.

Hoy vi este video que me hizo pensar en cómo el evangelio lleva paz y esperanza a quien está desesperado. Como dice la Palabra de Dios en Isaías 52:7:
!!Cuán hermosos son sobre los montes
los pies
del que trae alegres nuevas,
del que anuncia la paz,
del que trae nuevas del bien,
del que publica salvación,
del que dice a Sion: !!Tu Dios reina!

Dios te ha preparado a ti y a mí para llevar el amor de Cristo a quienes lloran desesperados sin él. No dejes para mañana la tarea de cumplir con el rol que Dios te ha dado como su hija e hijo y empieza por amar sin condición a tu familia, a quienes están más cerca de ti, y después a los que están más lejos, pero ¡lleva el evangelio de amor contigo!

Que Dios les bendiga y tengan una hermosa navidad,

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