Manual de recién casada

Estamos en el siglo 21 y muchas mujeres piensan que no existe un manual para las esposas, pero sí lo hay: la Biblia, la cual es bien clara e incluso reconoce que es difícil encontrar una buena esposa. ¿Por qué? Porque es fácil ser una mala esposa, de aquellas abunda.

Empecemos por leer “con paciencia y buena letra” (o sea, lentamente) esta hermosa descripción de la visión ideal de una esposa en el libro de los Proverbios 31: 10-31:

10 Mujer ejemplar no es fácil hallarla;
¡vale más que las piedras preciosas!
11 Su esposo confía plenamente en ella,
y nunca le faltan ganancias.
12 Brinda a su esposo grandes satisfacciones
todos los días de su vida.
13 Va en busca de lana y lino,
y con placer realiza labores manuales.
14 Cual si fuera un barco mercante,
trae de muy lejos sus provisiones.
15 Antes de amanecer se levanta
y da de comer a sus hijos y a sus criadas.
16 Inspecciona un terreno y lo compra,
y con sus ganancias planta viñedos.
17 Se reviste de fortaleza
y con ánimo se dispone a trabajar.
18 Cuida de que el negocio marche bien,
y de noche trabaja hasta tarde.
19 Con sus propias manos
hace hilados y tejidos.
20 Siempre les tiende la mano
a los pobres y necesitados.
21 No teme por su familia cuando nieva,
pues todos los suyos andan bien abrigados.
22 Ella misma hace sus colchas,
y se viste con las telas más finas.
23 Su esposo es bien conocido en la ciudad,
y se cuenta entre los más respetados del país.
24 Ella hace túnicas y cinturones,
y los vende a los comerciantes.
25 Se reviste de fuerza y dignidad,
y el día de mañana no le preocupa.
26 Habla siempre con sabiduría,
y da con amor sus enseñanzas.
27 Está atenta a la marcha de su casa,
y jamás come lo que no ha ganado.
28 Sus hijos y su esposo
la alaban y le dicen:
29 “Mujeres buenas hay muchas,
pero tú eres la mejor de todas.”
30 Los encantos son una mentira,
la belleza no es más que ilusión,
pero la mujer que honra al Señor
es digna de alabanza.
31 ¡Alábenla ante todo el pueblo!
¡Denle crédito por todo lo que ha hecho!

¿No nos parece esto demasiado idealismo? Quizás sí, pero yo creo que si está escrito es porque o es posible o es un digno objetivo de vida de una esposa, ¿no les parece? Mantengamos esta descripción en mente a medida que aprendemos más de este crucial rol de las casadas en los párrafos siguientes. (Si eres una mujer soltera, ¡felicitaciones! eres sabia al querer aprender más de este tema.)  Por supuesto, vale la pena recordar que este blog es para mujeres creyentes que viven por y para Dios, por tanto sobra decir que toda enseñanza se basa en el corazón de Dios reflejado en las Escrituras.

I. El respeto

La Academia de la Lengua define el respeto como “Veneración, acatamiento que se hace a alguien”, por lo tanto, el respeto implica sometimiento.

He aquí indicaciones directas para las esposas:  En Efesios 5:22 dice Dios: “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo”. También dice en 1 Pedro 3:1-2: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa”. No dice: “respeta a tu marido cuando se lo merezca” o “cuando te demuestre amor”, no hace excepción; es una orden que debe acatarse siempre por el bien de ambos.

Seguramente sabes que el sometimiento no es una acción valorada en la sociedad actual. Sin embargo, ante Dios no tenemos excusa: la esposa debe dejar que su marido lidere el hogar. Las decisiones se pueden conversar, los estilos de hacer las cosas se pueden decidir en conjunto, etc., pero la esposa no es quien lidera, sino el marido. Por ello, debo aprender a “no salirme con la mía”, habrá muchas veces que no se hará lo que yo quiero y aún así debo amar a mi marido; muchas veces él tomará una decisión que yo no comparto, pero si él sabe cuál es mi opinión y aún así decide hacer lo contrario, él asumirá la responsabilidad.

Otras recomendaciones relacionadas al respeto son:

o La conversación madura debe ser una acción muy practicada en el matrimonio: ambos necesitan escucharse y saber qué piensan, no se interrumpan cuando hablan, escúchense primero y después opinan. Discute en forma madura: ataca las ideas, ¡no a la persona!  Por otro lado, existen estudios que dicen que la mujer cuando se enoja o se siente mal por algo, tiende a no hablar de ello, sino que espera que su marido entienda por sí solo qué pasa. Pero nadie merece recibir tal trato, él merece saber lo que te pasa cuando algo te moleste y saber de ti misma qué sucede contigo, sin gritos ni acusaciones ni cosas por el estilo. Por tanto, amurrarse NO es una solución (¿saben que la palabra “amurrarse” es una palabra usada sólo en Chile y que la Academia Española define como “bajar la cabeza, obstinándose en no hablar”? como los niños, o sea, es una actitud infantil que una mujer madura tiene que superar).  Por último, conversen sobre todos los temas que les interesan a ambos, no sólo lo que te interesa a ti: política, religión, sexualidad, ¡lo que sea! No te apures en dar tu opinión, ni trates de convencerlo sobre tu visión de las cosas, escucha qué piensa y trata de ponerte en su lugar para entenderlo.

o Existe la visión en el mundo que dice que es “normal” pelear con la pareja. Esto no tiene que ser así. Si hay amor, se puede perdonar los errores, se hace el esfuerzo de hacer el gusto al otro aun en lo más pequeño, dedicar tiempo para estar juntos, ser cortés y bien educado el uno con el otro, no andar dando órdenes al otro (¡especialmente nosotras las mujeres somos muy rápidas para rebatir o decir nuestra opinión!). En mil detalles se puede la pareja “esforzar” por vivir bien, la comunicación es primordial, y los problemas se deben resolver cuando surgen, no cuando ya son una avalancha. En tu matrimonio, acostúmbrate a mantener un diario que registre tus pensamientos y después se los comunicas a tu marido, es muy positivo pensar y meditar primero y después tomas decisiones.¡No te imaginas el amor que recibirás de tu marido si le das el respeto y la admiración que merece!

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